Esta sesión de fotos fue bastante improvisada. En principio llevaba la cámara solo para capturar algunos momentos con amigos, pero los integrantes del grupo «La otra mitad» me pidieron que les hiciera algunas fotos y vídeos. Así que, como fotógrafo de conciertos en Córdoba, me lancé a capturar su energía en directo con el equipo que llevaba encima.
La confianza que el grupo depositó en mí al presentarme como fotógrafo de conciertos en Córdoba hizo que me sintiera completamente a gusto. Además, disfruté mucho trabajando con ellos, ya que los músicos suelen interactuar con la cámara de una forma que hace cada toma única: miradas, gestos y expresiones que rompen la cuarta pared y le dan vida a cada imagen. Los planos cerrados, que son de mis favoritos, capturan a la perfección esa conexión que los artistas suelen transmitir.
Aquí os comparto algunas de las fotos de esta increíble experiencia:




















