Una de las cosas que más me gusta de la fotografía es la deportiva, aunque hay que tener contactos para ir entrando, hacer las fotos y poco a poco ir haciendo un hueco.
En esta sesión de Padel sufrí la novatada de los cristales sucios y de que no conocía bien el deporte así que tenia que estar con un ojo abierto para ver para donde iba la bola.
Decidí jugar con con profundidades de campo, usar ráfagas y usar una iso 400 para sacar una buena velocidad de disparo (siempre teniendo en cuenta las limitaciones de la cámara)
A pesar de todo la sesión fue todo un éxito y aquí queda el resultado… espero que os guste.
















